Comienza una nueva campaña de siembra de cereales de invierno

Con la llegada del otoño, las explotaciones agrícolas del territorio inician una nueva campaña de siembra de cereales de invierno. El trigo, la cebada y el centeno vuelven a ocupar los campos y marcan el inicio de un nuevo ciclo productivo.
La siembra es un momento importante del calendario agrícola. La preparación del terreno, la elección de la semilla y las condiciones meteorológicas pueden determinar la correcta implantación del cultivo y su evolución durante los meses siguientes.
Trigo, cebada y centeno
Los cereales de invierno se siembran principalmente durante el otoño para que inicien su desarrollo durante los meses más fríos y reanuden su crecimiento con mayor intensidad en primavera.
El trigo y la cebada son los cultivos con mayor presencia, mientras que el centeno representa una alternativa adaptada a determinados terrenos y condiciones climáticas.
La elección del cultivo y de la variedad depende de factores como el tipo de suelo, la altitud, la disponibilidad de agua, la rotación de la parcela y el destino previsto de la cosecha.
Una decisión adaptada a cada explotación
No todas las fincas presentan las mismas condiciones. Por ello, es necesario valorar el momento de la siembra, el estado del terreno y las características de la semilla.
La humedad del suelo y las temperaturas de las semanas posteriores también condicionan la nascencia y las primeras fases de desarrollo del cereal. Adaptar las decisiones a cada parcela es esencial para favorecer una buena implantación.
El inicio de la cadena de valor
La siembra es el primer paso de un proceso que continuará durante meses hasta llegar a la cosecha. Detrás de cada campo sembrado hay planificación, conocimiento y el trabajo de los agricultores y agricultoras del territorio.
La Cooperativa Plana de Vic acompaña a sus socios y socias durante las diferentes fases de la campaña y contribuye a conectar la producción agrícola con la ganadería y la fabricación de piensos.




